La saciedad y su papel en la alimentación
La saciedad es la sensación de haber comido suficiente y que te obliga a parar de seguir alimentándote. Es una sensación que provoca el cerebro a estímulos que llegan desde el estómago y se produce cuando has ingerido suficientes alimentos. Es una sensación tardía en el sentido que tarda en llegar al cerebro por lo que es importante favorecer que esta aparezca cuanto antes para mejor control del peso.
Por ello es importante masticar bien, beber agua durante las comidas e ingerir fibra y proteínas que favorecen la llegada de esta saciedad. Cuando esta llega, ya no tenemos más ganas de comer.
Muchas veces lo comprobamos cuando interrumpimos una comida por algo que nos ha ocurrido, una llamada, un caso que atender, cualquier cosa que nos hace parar a mitad de comida. Si hemos parado un tiempo suficientemente largo, cuando volvemos a seguir comiendo, muchas veces nos damos cuenta que se nos ha ido el hambre. Es que ha aparecido la saciedad y ya no tenemos ganas de seguir con la comida.
Hormonas implicadas en la saciedad y el apetito
En este proceso de la saciedad están también incriminadas dos hormonas como son la leptina y la grelina. La leptina es una hormona producida por los adipocitos y que se libera cuando estamos ingiriendo comida y manda la orden al cerebro para que aparezca la saciedad. Sería una hormona beneficiosa en cuanto a la regulación de la ingesta y el mantenimiento del peso corporal.
La grelina por el contrario al efecto de la leptina, lo que hace es aumentar el apetito. Se produce en el estómago y favorece la ingesta. Cuando se realizan cirugías de reducción gástrica en las que se extirpa gran parte del estómago, como en la manga gástrica, se elimina gran parte de la producción de grelina, hecho que favorece el adelgazamiento junto con la reducción del tamaño del estómago.
Fármacos y control del apetito
De hecho, estas hormonas junto a otras de nuestro organismo están implicadas en la sensación de hambre, el apetito constante y en el lado opuesto en la falta de apetito. Algunas de ellas como los fármacos GLP-1 (péptidos similares al glucagón) se utilizan para tratar la obesidad y para el control del apetito.
Controlan el azúcar en sangre y reducen la ingesta de alimentos y el apetito, mejorando la saciedad y por tanto son muy útiles para el tratamiento de la obesidad. Se ha demostrado sus importantes efectos en la diabetes, obesidad y también su efecto beneficioso en enfermedades cardiovasculares. Actualmente se están utilizando de forma generalizada siempre con el control de un médico especialista.
Cirugía bariátrica y regulación hormonal
La cirugía bariátrica está encaminada a la reducción drástica del sobrepeso y a su mantenimiento a lo largo del tiempo. En esta cirugía tenemos técnicas de reducción de estómago donde se elimina el 80% del estómago y otras técnicas donde, junto con la reducción del tamaño gástrico, se realiza algún tipo de bypass intestinal para evitar que el alimento pase por todo el intestino delgado y por tanto su capacidad de absorción sea menor.

Estas técnicas que hoy día se realizan con cirugía laparoscópica y en concreto en nuestra Unidad de la Clínica Viamed Montecanal, por laparoscopia en tres dimensiones que nos permite ver tal y como ve el ojo humano, sin perder una de las dimensiones, son las mejores para reducir el sobrepeso y mantenerlo a lo largo del tiempo.
Mecanismos de acción y resultados a largo plazo
Su mecanismo de acción se basa como hemos dicho en la reducción de estómago y en el cortocircuito intestinal, pero además hay que sumar el hecho que esta cirugía provoca una alteración beneficiosa en las hormonas incriminadas en el sobrepeso, de tal forma que reducen la producción de las hormonas que favorecen el apetito y la falta de saciedad como la grelina y por el contrario aumentan la producción de las hormonas que favorecen la saciedad y la disminución del apetito como la leptina y los GLP-1.
Esto hace que los resultados sean reconocibles en cuanto a la perdida del exceso de peso y a su mantenimiento a lo largo del tiempo.
No hay otra terapia que consiga ambas cosas como la cirugía, ya que las dietas, colocación del balón gástrico y la administración de medicamentos para la disminución de peso, tienen un efecto rebote mayor o menor a lo largo del tiempo y que hace que esa pérdida de peso no se mantenga salvo que la persona que ha recibido esos tratamientos haya cambiado suficientemente sus hábitos de vida, su alimentación y otros aspectos asociados para que entonces si sea efectivo en el tiempo.
Dificultad del proceso de pérdida de peso
Siempre decimos que la pérdida de peso es un proceso difícil y su mantenimiento en el tiempo aun mayor. Hoy día existen muchos alimentos que resultan muy agradables a nuestro paladar y nuestro cerebro, alimentos ricos en grasas e hidratos de carbono que son los que lo hacen posible y que siempre deben de estar muy controlados en nuestra alimentación.