Medicamentos contra la obesidad y cirugía bariátrica: nuevas posibilidades de tratamiento

La aparición de los medicamentos contra la obesidad y más en concreto la reciente aparición de fármacos como el ozempic® o el mounjaro® ha revolucionado el tratamiento de la obesidad. Hasta el momento la obesidad se trataba con una primera fase en la que se sumaba un régimen dietético y un cambio de hábitos de vida con la inclusión del ejercicio físico como punto vital de este cambio. Con este proceder, muchas personas con obesidad mejoraban de su sobrepeso y de sus comorbilidades, sobre todo diabetes e hipertensión arterial. Cuando la obesidad alcanzaba rangos extremos como es la obesidad mórbida, era muy difícil conseguir el objetivo final de una perdida suficiente de peso, por lo que la Cirugia bariátrica ocupaba en estos casos un papel importante. Dieta, ejercicio y Cirugia bariátrica eran fundamentalmente las cosas que teníamos en el armamentarium del tratamiento de la obesidad.
La llegada de los agonistas GLP-1 al tratamiento de la obesidad
Cuando hace pocos años aparecen los medicamentos conocidos como agonistas GLP-1 ocurre un cambio sustancial en la estrategia del tratamiento de la obesidad. Son unos medicamentos inyectados de forma subcutánea (debajo de la piel) y que regulan la glucemia en sangre, disminuyen el apetito y retrasan el vaciamiento gástrico. Los más conocidos en la actualidad son la semaglutida (ozempic®) y la tirzetapida (mounjaro®). Su efecto como hemos dicho es favorecer la producción de insulina por el páncreas, disminuir el apetito y la ansiedad que estos enfermos presentan y por tanto disminuir el peso que sobra. Nuevos estudios sobre ellos informan también que son capaces de mejorar el riñón, hígado y el sistema cardiovascular. Su uso en la actualidad puede decirse que está disparado.
La combinación de medicamentos y cirugía bariátrica
Nuevos estudios también hablan de la posibilidad de compartir la Cirugia bariátrica con la administración de estos medicamentos, con objeto de sumar ambos potenciales. Por un lado, tendríamos la posibilidad de administrarlos de forma preoperatoria en caso de obesidades extremas para conseguir una disminución de peso preoperatoria que nos facilitara la técnica quirúrgica disminuyendo el panículo adiposo y en muchos casos disminuyendo también el tamaño del hígado para evitar que se interponga en el plano de trabajo durante la Cirugia. Esa sería una de las posibilidades de tratamiento, dar estos medicamentos como una de las medicaciones preoperatorias.
El papel de los fármacos GLP-1 después de la cirugía
Posteriormente tendríamos también dos posibilidades de sinergias. Administrarlos como adyuvantes tras una Cirugia cuando el peso resultante tras ella es inferior al deseado. En estos casos puede añadirse estos fármacos como coadyuvantes para alcanzar el peso deseado y que solo con la Cirugia no ha sido posible.

Existe también otra posibilidad. Cuando se produce un reengorde tras la Cirugia bariátrica. Sabemos que, en algunos casos, esto puede pasar, más en algunas técnicas que otras y sobre todo cuando el paciente ha vuelto a malos hábitos como la ingesta de dulces, bebidas azucaradas o la ingesta de alcohol. En estos casos de reengorde también es posible la administración de estos fármacos para impedir que este nuevo aumento de peso continúe.
Por tanto, tanto como adyuvantes preoperatorios como adyuvantes postoperatorios en caso de no alcanzar el peso deseado o como fármacos para evitar el reengorde tras años después de la Cirugia, pueden tener una indicación añadida a la Cirugia bariátrica. Por otro lado, también la Cirugia puede ser complementaria de estos tratamientos en personas que no alcanzan el peso deseado con estos productos y necesitan posteriormente algún tipo de tratamiento quirúrgico. Hay por tanto cada vez más sinergias entre cirugía y medicamentos GLP-1.
El efecto rebote de Ozempic® o Mounjaro®
No solo tras la cirugía y al cabo de los años puede haber un reengorde por las causas que hemos comentado, esto también puede pasar con estos fármacos. Es lo que se conoce como el efecto rebote de ozempic® o mounjaro®.

Aunque es muy controvertido este término, se puede decir que es el aumento del peso tras un periodo de tratamiento con estos medicamentos. Personalmente, creo que dicho efecto rebote tiene más que ver por llevar una dieta no adecuada tras este tratamiento en la que ya no se controlan las calorías ingeridas que a un efecto rebote propio de estos medicamentos. Es decir, dejar de administrarse no significa “per se” que se vaya a aumentar de peso. Pero si se dejan de administrar y posteriormente no nos hemos concienciado de llevar una dieta saludable, evitar alimentos procesados, dulces, calóricos o hacemos ingesta de alcohol, la evolución normal será la recuperación de parte o todo el peso que habíamos perdido antes de la administración de estos productos. Esto no solo pasa con dichos medicamentos, también puede ser un efecto rebote tras una cirugía, una dieta, etc. cuando se siguen estos malos hábitos que hemos comentado. Incluso tras la cirugía, la cual ayuda mucho en la pérdida de peso, pero si después no se hace una dieta equilibrada o no se cambian malos hábitos de vida, lo normal es que pueda haber una recuperación del peso perdido.