
Una de las dudas más frecuentes entre las personas que utilizan Ozempic® para perder peso es qué sucede cuando se suspende el tratamiento. En la mayoría de los casos, si no se mantienen cambios en la alimentación, la actividad física y los hábitos de vida, el apetito suele reaparecer progresivamente y existe un riesgo elevado de recuperar parte o incluso la mayor parte del peso perdido.
Esto ocurre porque Ozempic® actúa mientras se administra, reduciendo el apetito y aumentando la sensación de saciedad. Cuando el tratamiento se interrumpe, estos efectos desaparecen de forma gradual. Por ello, la obesidad debe entenderse como una enfermedad crónica que requiere un seguimiento continuado y un tratamiento individualizado.
En algunos pacientes será suficiente mantener hábitos saludables tras la retirada del medicamento. Sin embargo, en personas con obesidad mórbida o con enfermedades asociadas, puede ser necesario continuar con tratamiento farmacológico o valorar otras alternativas, como la cirugía bariátrica, para conseguir una pérdida de peso mantenida a largo plazo.
El auge de los tratamientos para la obesidad
En la actualidad los dos tratamientos más en boga para tratar la obesidad son los denominados medicamentos específicos para ella, los conocidos Ozempic® y Mounjaro®, y la cirugía bariátrica. Ozempic® y Mounjaro® son medicamentos conocidos como agonistas GLP-1 que lo que hacen es disminuir el apetito provocando saciedad precoz y retrasan el vaciado gástrico. El Mounjaro® es además de agonista GLP-1, también agonista GIP que favorece la producción de insulina en el organismo.
Estos medicamentos han mostrado su eficacia en el tratamiento de la diabetes y en la pérdida de peso. Además, han mostrado también su eficacia en disminuir los riesgos cardiovasculares como la aparición de infartos, problemas cerebrovasculares, etc. De igual forma mejoran la función hepática disminuyendo la posible presencia de hígado graso.

La eficacia de Ozempic® y Mounjaro® frente a la obesidad
Su eficacia en el tratamiento de la obesidad es obvia y demostrada. Esto sucede también para la obesidad mórbida donde consigue perdidas de peso importantes evitando en muchos casos la cirugía para estos procesos.
No hay como ver los datos publicados por la asociación americana de cirujanos bariátricos (ASMBS) donde en el año 2024, último año publicado, el número de intervenciones realizadas en Estados Unidos fueron sobre 170.000, con una disminución de un 20% sobre el año anterior y bajando de los 200.000 operados tras muchos años de continúa subida. Es de esperar que cuando se publiquen los datos de las cirugías de 2025 la cifra sea todavía más baja, siguiendo un descenso que se debe achacar directamente al elevado consumo de los fármacos descritos.
La gran ventaja de estos sobre la cirugía es que su efecto es importante y los efectos secundarios escasos, destacando acaso molestias abdominales, náuseas, vómitos, pero no suele haber efectos secundarios graves.
¿Cuándo sigue siendo la cirugía bariátrica la mejor opción?

Sin embargo, cuando hablamos de obesidad mórbida o superobesidad, la cirugía es actualmente el mejor tratamiento para estos pacientes. Son este tipo de obesidades extremas los que más necesitan de la cirugía ya que les permite una rápida perdida del exceso de peso y un mantenimiento a lo largo del tiempo en la mayoría de ellos.
La cirugía hace que pierdan gran parte del exceso de peso en los meses siguientes hasta que llega la estabilización, más o menos al año de la misma. En ese periodo de tiempo el paciente ha visto como perdía abundante peso y mejoraban sus condiciones físicas y sus probables comorbilidades que pudiera tener como la diabetes tipo 2, la hipertensión arterial o los problemas cardiovasculares inherentes a la obesidad.
Cuando llega la estabilización, el paciente operado es otra persona, se siente más feliz, más sociable y con más ganas de vivir en la mayoría de ellos. Recupera su autoestima y ya no quiere saber nada de comer en demasía o recuperar peso, lo cual es bastante sencillo gracias a las técnicas realizadas y al cambio de mentalidad que surge en ellos.
Son pacientes que pasan de un estado patológico como es la obesidad a una curación definitiva, tanto del sobrepeso como de las patologías asociadas que hace que en la mayoría de las ocasiones no necesiten tratamientos complementarios para otras enfermedades.
Tipos de cirugía bariátrica y elección del tratamiento
Entre las cirugías bariátricas podemos elegir entre las técnicas que reducen el tamaño del estómago y aquellas que añaden un bypass intestinal, es decir, añaden un cortocircuito intestinal que hace que el alimento no pase por todo el intestino delgado y por tanto se disminuya su absorción.
Ambas técnicas son muy útiles y se debe elegir la más adecuada en virtud del grado de obesidad, edad del paciente, características del mismo, enfermedades asociadas y otros parámetros que hacen que un especialista en este tipo de cirugía indique el adecuado para cada paciente.
De esta forma, el tratamiento de la obesidad será el óptimo para cada paciente, eligiendo la técnica quirúrgica más indicada para él y con menos efectos secundarios en el futuro. Por ello, es conveniente que el paciente obeso sea visto en una unidad adecuada por especialistas expertos en este tema y cirujanos cualificados con experiencia y rigor en las indicaciones.
Cómo se evalúan los resultados de los tratamientos para la obesidad
La evaluación de los diferentes tratamientos de la obesidad se hace con diversos indicadores, siendo uno de los más importantes la pérdida de peso.
Cuando hablamos de pérdida de peso es importante referirnos al exceso de peso perdido más que a la cifra global de kilos perdidos porque esta puede variar en dependencia del peso inicial del paciente. Por ello, tanto en los tratamientos con agonistas GLP-1 como Ozempic® o Mounjaro®, como en los tratamientos quirúrgicos, las comparaciones tienen que ser con el exceso de peso perdido.
No solo esto, sino que este exceso de peso perdido se debe mantener en el tiempo valorándolo después de varios años tras estos tratamientos o tras la cirugía bariátrica.