Obesidad: una enfermedad de origen múltiple
Ya está demostrado que la obesidad tiene un origen múltiple donde se ven reflejados aspectos genéticos, epigenéticos, personales, socioeconómicos, familiares, etc. La genética de una persona con obesidad puede favorecer que el día de mañana esa persona tenga obesidad y por tanto tendrá que tener en cuenta el posible riesgo que esto entraña en la aparición de obesidad. Pero si a esto se sumas factores personales, familiares, ambientales y socioeconómicos, la obesidad puede darse con facilidad.
El impacto de las fiestas navideñas en el peso
Entre estos factores hay que considerar las comidas de Navidad y las fiestas navideñas. En estas fechas ya no solo es una comilona o dos. Se han convertido en sucesivos días que hacemos un incremento de la ingesta calórica y de la ingesta alcohólica, peligroso aliado de la obesidad. Las comidas de Navidad son siempre excesivas e hipercaloricas. Se trata de una costumbre atávica imposible o casi imposible de recortar.

No hay comida de Navidad familiar o comidas en ambiente de trabajo, festividades de esas fechas y reuniones de todo tipo que no incluyan diferentes platos habitualmente con alto contenido de grasas, hidratos de carbono y siempre con alcohol. La suma calórica es alta y dado que suelen contener grasas y sobre todo hidratos de carbono, crean una sensación de satisfacción ya conocida por la ingesta de estos.
Saciedad, exceso calórico y comportamiento alimentario
Son los hidratos de carbono y las grasas los que proporcionan mayor índice de satisfacción con la comida que nos da ganas de seguir comiendo y volver a comer otra vez. Si a esto se suma que la saciedad tarda en llegar al cerebro, ya habremos terminado con una ingesta alta de cantidad y calorías.
Consejos para el control del peso en Navidad
Como es muy difícil abandonar estas tradiciones gastronómicas navideñas, siempre es aconsejable algunas cosas para evitar engordar y hacer un control del peso en estos días. Si estas en una comida navideña es importante comer despacio y controlar la ingesta. Comiendo despacio y masticando bien permites que la saciedad llegue antes que si no comes rápido y sin apenas masticar.

Das tiempo de esta forma para que puedas decir antes de acabar toda la comida que ya no tienes más hambre. Si a esto sumas un control de la ingesta alcohólica lo más posible, harás que no sea tanta la caloría que recibes. Es importante beber agua en estas comidas y cenas navideñas, insistiendo sobre todo antes de empezar a comer y cenar, para evitar líquidos alcohólicos y favorecer la llegada de la saciedad al dilatar más el estómago con el agua.
Resumiendo, ya que no podemos decir que no a todas las comidas de estas fechas, intentemos disminuir los efectos controlando la ingesta, masticando bien, beber abundante agua sobre todo al inicio y controlar la ingesta alcohólica. De esta forma algo haremos para evitar el aumento de peso.
Alimentación tras la cirugía bariátrica
Tras una cirugía bariátrica del tipo que sea, tanto reducción de estómago como cirugías derivativas como los bypass, hay que hacer un control postoperatorio de la ingesta. En los primeros días la ingesta debe ser exclusivamente de líquidos. Estos líquidos son cualquier liquido sin gas ni alcohol.
Hay que beberlos despacio, a tragos, para evitar el llenado rápido del estómago más o menos dejado tras la cirugía y con ello evitar demasiados líquidos y por tanto la aparición de náuseas y vómitos.
Progresión de la alimentación postbariátrica
Aproximadamente a los 7-10 días de la cirugía se comienza con alimentos blandos del tipo de sopas, purés y cremas. Estos purés y cremas pueden ser de patata, calabaza o calabacín, zanahoria, etc. Deben tomarse despacio, a pequeñas cucharadas y parando de vez en cuando.

Hay que seguir con los líquidos, pero antes de los purés y cremas y esperando después de ellos para no juntarlos en el estómago y que favorezcan el vómito. Junto a estos purés se puede tomar alimentos como queso fresco y frutas asadas como pera y manzana y yogur.
Pocos días después se amplía la dieta con productos como tortilla francesa, huevo revuelto, pechuga de pavo y pollo para continuar, si la tolerancia es satisfactoria con carne y pescado a la plancha, siempre en pequeñas cantidades, bien masticado y perdiendo tiempo en su ingesta.
Nutrición bariátrica a medio y largo plazo
Si la tolerancia continúa siendo satisfactoria ya se pueden ir introduciendo alimentos como legumbres, frutas, verduras, etc. Siempre se dejan para el final la ingesta de productos con mucho residuo como espárragos, puerros, coles y alcachofas.
Como indicación se debe decir al paciente que con la progresión de las cosas que puede tomar siempre mantenga la ingesta de líquidos antes y un rato después de la ingesta de comida, que coma despacio y que mastique bien.
Si en cualquier momento de la comida nota alguna sensación extraña en su estómago debe parar y esperar un tiempo para que la ingesta se ajuste al tamaño dejado de estómago. Si tiene que vomitar, debe parar y esperar unas horas a volver a ingerir.
La mayoría de las veces estas náuseas y vómitos que suelen ser más habituales al inicio de la ingesta tras la cirugía bariátrica, se deben o a la ingesta demasiado rápida, al masticar poco o no perder tiempo en tomar lo que corresponda.